"Porque el mundo de los humanos y el de los espíritus no debe entrecruzarse nunca"
De haber sabido las consecuencias que iba a acarrear jugar con los espíritus, juraría que nunca lo habría hecho.Pero cuando eres joven, y crees que lo sabes todo, haces lo que sea para quedar bien ante el grupo, y cuando te das cuenta de la idiotez que has cometido, ya es demasiado tarde y te puedes meter en serios problemas.
Antes de aquella noche, mis líos no pasaban de que los profesores me pillaran fumando un cigarrillo dentro del recinto del instituto o que latara para no hacer el examen de matemáticas.
Supongo que cada uno tiene tendencia a meterse en cierto tipo de problemas, pero a veces los problemas se colocan delante de ti y vas tu de idiota y en vez de saltarlos te tiras de cabeza. Eso puede repercutir seriamente en tu reputación, colocándose como una mancha negra en tu historial o simplemente haciÉndote la vida imposible si puede.
Quizás no se entienda bien lo que digo, pero cuando tienes la muerte a tus talones, intentando cogerte, te das cuenta de lo bien que estarías en tu casa haciendo los deberes y estudiando y no intentando esconderte inútilmente de algo de lo que es imposible escapar.


